Dos personas establecen una relación de pareja cuando construyen un vínculo legal o informal, pasajero o duradero que responde a sus necesidades del momento. Pero los individuos implicados en la relación cambian a lo largo de la vida como consecuencia del ciclo vital. Estos cambios tienen diversos orígenes, ya sea: biológico, social, psicológico o incluso accidental. Por todo ello, hay que evolucionar sino es así, nuestro vínculo inicial quedará obsoleto y dirigido a la ruptura.
Si no actualizamos el vínculo ¿Qué sucede con la pareja? Si el ritmo de crecimiento individual no es el mismo, dicha diferencia puede dar lugar a una pareja asíncrona en la que se hace difícil actualizar el vínculo (las expectativas y las necesidades de ambas partes son distintas) lo cual puede llevar a un rompimiento inminente.


